Nada supera la sensación de jugar sobre un campo de hierba natural. Puede que el objetivo sea la perfección, pero demasiado a menudo la realidad es otra: zonas que se arrancan, calvas, barro...
Al igual que los jugadores, un campo natural necesita descansar tras cada competición. Sin embargo, en un campo de hierba sintética, otro grupo de jugadores puede empezar su entrenamiento justo después del partido.
Con el césped artificial siempre se puede esperar las mismas buenas condiciones. Mientras que el césped natural sólo permite unas 250 horas de juego por temporada, el artificial resiste jornadas de 24 horas al día, 7 días a la semana. Naturalmente, esto dependerá también de un buen mantenimiento.
Resumiendo, las competiciones pueden celebrarse siempre sobre césped artificial, el calendario de encuentros ya no se ve afectado y no hay necesidad de cancelar sesiones de entrenamiento... Todas estas ventajas hacen del césped artificial un aliado de confianza.
El césped artificial en números:
90 000 km: producción diaria de fibras sintéticas de Desso (2 veces la circunferencia de la tierra)
5 metros por 70 metoes: dimensiones estándares de un rollo de césped artificial
750 kg: peso medio de un rollo de césped artificial
15 toneladas: peso medio de un campo completo de césped sintético
3 millones m²: producción anual de césped artificial Desso
40 millones m²: campos de césped artificial Desso instalados en todo el mundo
Para ampliar información, le proporcionamos algunos archivos pdf que se puede descargar: